“Los dreamers”

El semestre pasado se vivió un caos alrededor de la Selección Mexicana. Juan Carlos Osorio fue el primer señalado por sus “constantes cambios” y su idea de juego que nunca logró reflejarse en la cancha tanto en Copa Confederaciones como en Copa Oro, lo que derivó en sendos fracasos.

Pero ¿Y los jugadores? ¿A ellos quien los tocó? . Posterior a ellos comenzaron los movimientos en el mercado de piernas y nuestra realidad comenzó a atacarnos.

Primero Jonathan Dos Santos buscando un reencuentro con su hermano Giovani en el LA Galaxy. ¿Dinero? ¿Sentimentalismo? ¿Ambición por ganar algo? 

Luego la noticia de ayer que resultó ser la cereza del pastel. Carlos Vela anunciaba su llegada a Los Ángeles Football Club en el 2018 , algo por demás sorprendente.

Y la pregunta es ¿Qué pasa por la cabeza de ellos a la hora de elegir la MLS? ¿Realmente saben a que liga llegan o les brillan más los ojos por el dinero que les darán?

Cabe aclarar que en todos los casos las decisiones son respetables, pero cuestionables.

Como personas lo que siempre buscamos es trascender, destacar y ser reconocidos por la gente. Es un “ego” natural, pero ¿Donde cambia esa mentalidad? 

Los casos de Javier Hernández y Héctor Moreno son el más vivo ejemplo de lo que se desea hacer con la vida. Pelear por un sueño y subir el grado de dificultad para brillar por encima del grupo ¿O no sería mejor irnos a la cómoda de fichar por el Seattle Sounders o el DC United y tener una vida segurada? 

Salvo el caso de Carlos Vela, que la mayor parte de su carrera ha estado en el Viejo Continente y tendría un justificante a su decisión, los casos de los hermanos Dos Santos se guían por otras cosas. Lo más triste es luego verlo a nivel selección donde Gio en Copa Confederaciones dejó mucho que desear.

Y a esto nos lleva a la pregunta final ¿Es culpable Osorio de la elección en las carreras de sus jugadores? La respuesta la tienen esos periodistas que hoy señalan al colombiano sin antes ver con que materia prima se trabaja.