Extranjeros, Naturalizados y Mexicanos

No es un tema nuevo. La polémica se da en varias ocasiones durante el año y, conforme avanza, se vuelve más repetitivo. La realidad, es que parece ser un tema que no tiene solución alguna. Para algunos, nuestro futbol  vive un exceso de futbolistas no nacidos en México para otros, los mexicanos caen en un conformismo de pensar que deben recibir oportunidades simplemente por tener muchos años trabajando en fuerzas básicas.

Dicho tema volvió a la luz esta semana. El entrenador de Selecciones Nacionales Juan Carlos Osorio mencionó que la Federación junto con los dueños de los equipos, deberían ver o analizar la situación en cuestión de extranjeros. Es natural que el entrenador mencione esto ya que su trabajo se verá beneficiado mientras más talento surja de las diferentes categorías del futbol mexicano.

Después, dicha polémica surgió cuando Daniel Ludueña, futbolista  de Pumas naturalizado mencionó que no era culpa del futbolista extranjero o nacionalizado mexicano que no se trabajara bien en fuerzas básicas, además de que varios de ellos pierden el “hambre” y por eso no llegan a consolidarse en la Primera División.

Posterior a esas declaraciones, algunos futbolistas de la Selección Sub-23 respondieron vía Twitter a Ludueña diciendo que generalizaba a los futbolistas mexicanos, que no todos eran conformistas, que luchaban porque México tuviera actuaciones destacadas durante los últimos años en el futbol Mundial y hasta hacen referencia a 13 actuaciones destacadas que ha tenido México en el futbol en los últimos años.

Pero en mi opinión es que Ludueña tiene mucha razón, no generalizando, pero si mencionando lo que un gran porcentaje de futbolistas nacionales hacen: caer en el conformismo.  Hemos sido campeones Sub-17 en dos ocasiones, pero ¿Cuántos de esos futbolistas establecieron una carrera en el futbol mexicano o cruzaron el charco para probar suerte en Europa?¿Cuántos de los campeones de los Juegos Olímpicos en Londres 2012 no se conformaron con esa medalla? Son pocos los Layún, los Herrera, los Coronas, los Chicharitos, Guardados o Morenos que tiene nuestro balompié, pero el conformismo de muchos nos hace creer que es culpa del jugador extranjero que no se den las oportunidades cuando la realidad es que no se lucha lo suficiente por ganarse un puesto.

El nivel de nuestra selección va más allá de este tipo de justificaciones. España ganó en 2010 el Mundial en los tiempos en que más extranjeros o jugadores comunitarios había en su propia liga, Brasil vive una de sus peores épocas como selección teniendo una liga donde el 80% o 90% de los futbolistas son brasileños y casi no se cuenta con extranjeros.

La realidad es que Ludueña dijo una verdad y acá las verdades duelen mucho. Se tiene que trabajar más, pero sobretodo se tiene que trabajar mejor para poder trasladar todos los avances que mencionaron en selecciones menores a un gran triunfo a nivel de selección mayor.

El reto está ahí y veremos si en esta nueva etapa tricolor se logra obtener beneficios para nuestro futbol y nuestra selección.