Selección Mexicana Sub-17: Mentalidad y estilo es la llave

Después de la goleada de escándalo que los mexicanos menores de diecisiete años sufrieron ante su similar de Nigeria, muchos, entre ellos un servidor, dio por muerta esta versión de México y era como la cereza en el pastel podrido que ha sido este año para nuestro balompié.

Dos triunfos y se clasificó a octavos de final donde un campeón del mundo a nivel mayor como lo es Italia estaba en el camino y los muchachos mexicanos mostrando carácter y sobre todo un buen funcionamiento colectivo lograron dejar tendidos en el terreno de juego a los italianos, venía Brasil, ese equipo demoledor, que traía una media de tres goles por partido y México solo les permitió uno dejándolos con la cara al sol en la extraordinaria tande de penales, instancia a la cual se tuvo que llegar.

Llegaron los fantasmas, venía Argentina, aquel equipo que en dos mundiales seguidos a la mayor ha dejado fuera, pero no, esos fantasmas nos pertenecen a nosotros no a ellos. Se detuvo un penal en el minuto dos, dos minutos mas tarde se anota el primero, y se le vino la noche a los argentinos. Cayeron dos goles mas y la final está ahí, el próximo viernes y frente al primer rival que se tuvo en el torneo Nigeria.

Raúl Gutiérrez, director técnico de esta selección se convierte en el mejor técnico de la historia de nuestro fútbol al llevar a una selección a dos finales consecutivas y tener un récord totalmente positivo en dichos torneos. Su mentalidad y la estrategia planteada en cada uno de los encuentros es y será su arma principal.

Esta Selección igual que a la de hace un par de años tiene una mentalidad cien por ciento ganadora, no hay equipo ni camiseta que pese. En aquella ocasión fueron franceses, alemanes y charrúas los que cayeron a manos de los nuestros, es decir, no hay miedo a enfrentarse a grandes selecciones, aunque sea a nivel de menores de edad.

Será muy común que el viernes de darse la victoria y que México sea una vez mas campeón de este tipo de torneos que muchos se quieran subir, como se dice, al barco de la victoria. Pero habría que reconocer que muchos dudamos de ellos sobre todo después del primer partido y que con su mentalidad y estilo de juego se han ido ganando juegos en los que muchos los dábamos por muertos.

Éste logro no es mas que de ellos, de la gente de Raúl Gutiérrez y sus pupilos y nadie mas debe de colgarse de ese triunfo. Y si nuestros queridos directivos usan este posible éxito para intentar tapar el año de porquería que hemos tenido a nivel mayor, sin duda, de creerles estaremos en un error.

No nos queda mas que felicitar y apoyar con todo éste viernes en la final, pero si alguien se merece éste triunfo son ellos, pues gracias a su mentalidad y a querer lograr un objetivo que muchos vimos como algo inalcanzable lo han logrado y han defendido la corona que se obtuvo hace dos años con gallardía y seguro estoy que el próximo viernes volveremos a gritar…

¡México es campeón del mundo!