Mexicanos en el extranjero: Todos pierden (Caso Giovanni Dos Santos)

En que terrible predicamento ha puesto la FIFA a la Selección Mexicana y al Mallorca, club donde se desempeña Giovanni Dos Santos, por su pésimo reacomodo del partido eliminatorio a Brasil 2014 México vs. Jamaica, cuando por todos era bien sabido que la liga española concluiría el primer fin de semana del mes de Junio, y más cuando ambos equipos tienen en puerta compromisos de alta relevancia para sus respectivas aspiraciones, la Selección no complicar aún más su pase al Mundial, y el Mallorca nada más ni nada menos que salvarse del descenso.

Analizando las posturas de ambos equipos, es prácticamente imposible determinar quien necesita más al jugador, pues la importancia de lo que se juega cada quien es suprema, y los dos tienen razón en el sentido de la justicia deportiva de exigir el tener a su disposición el habilidoso juego de Giovanni, pero del lado de la justicia legal, las disposiciones de FIFA son muy claras en cuanto a que un jugador que ha sido convocado por su seleccionado para disputar un partido de corte eliminatorio, debe reportarse cuando menos cinco días antes de la celebración del mismo, por lo cual la postura del Mallorca de retener al mexicano viola estas reglas, y si la FIFA se pone en plan de cero tolerancia, este acto le costará muy caro, pero bueno, quien los puede culpar, si el sábado se juegan el no irse al averno de la Liga Adelante y por supuesto que quieren contar con su mejor elemento para evitar que esto no suceda.

El máximo organismo rector del fútbol debió prever esta situación, y programar el partido en otra fecha, por ejemplo, bien podía haber recorrido dos o tres días la celebración de los juegos de eliminatoria de las próximas tres fechas, y más aún cuando la gran mayoría de los campeonatos nacionales en donde participan los jugadores seleccionados por las diversas naciones integrantes de la CONCACAF ya han concluido, por lo que no existe la necesidad de jugar forzosamente los martes y viernes, que por cierto estos días son horribles para que el aficionado pueda sentarse a gusto a ver los partidos.

Aunque bueno, la FIFA debe saber más que uno, y posee una razón poderosa y misteriosa para haber realizado este absurdo reacomodo.

Foto| Excelsior