Después de una jornada rompequinielas como lo fue la Jornada 8, tuvimos la fecha más decepcionante en lo que llevamos de torneo. Partidos que en el papel parecían muy buenos encuentros, terminaron con un mal sabor de boca. ¿De quién es la culpa? Yo considero que es de todos: directivos, entrenadores, jugadores y los propios medios de comunicación. Al tener torneos cortos, la presión por evitar perder se vuelve más fuerte que la ambición por ganar. La prensa menciona que en Europa le dan continuidad a los proyectos pero sus comentarios dicen todo lo contrario en el futbol nacional. Además la bondad de que el 44% de los equipos tengan la oportunidad de ser campeones gracias a la liguilla nos permite que con 26 puntos uno ya aspire a ser campeón. Entonces se vuelve una reacción en cadena, no perder de visitante y ganar uno que otro partido de local, ya nos permite pelear por el título, total, eso es lo que quiere la afición.
Esta fue la razón por la que vimos una jornada donde solo se consiguieron 15 puntos de 27 en disputa, es decir, tres equipos consiguieron la victoria y hubieron seis empates. Otro punto crítico de esto fue que tuvimos la cifra más baja de goles anotados con 15. Pareciera que jugamos la pelota prehispánica en donde el que anota es sacrificado. Por lo menos, si nos vemos generosos, vimos cuatro de esos empates a un gol. Dos de las tres victorias que vimos fueron por la mínima diferencia, por lo que el Monterrey-Querétaro automáticamente se convirtió en el partido con más goles y al mismo tiempo en el partido de la jornada, donde la verdad, yo pensaba que los Rayados no alcanzarían a darle la vuelta al partido.
Con la tabla general podemos afirmar el por qué juegan a no perder. De los últimos dos calificados a liguilla, Tigres y Monarcas (que están empatados en todo), al lugar 14 (Pachuca) hay solo tres puntos de diferencia. Si empato contra alguno de ellos me mantengo a la misma distancia y si pierde el que está arriba de mi, entonces ya lo estoy tirando al precipicio de la no calificación. Al parecer las matemáticas no son lo suyo, ya que tres puntos son más que uno. En la tabla general están del mismo color los equipos se se enfrentarían en liguilla si acabara el día de hoy, además en color rojo está el que descendería al final del Clausura 2013.
Nos sorprende que el León sea la mejor ofensiva, pero debe sorprendernos más que no promedian más de dos goles por partido. Si así está el equipo más goleador, ¿qué esperamos de los demás? Vemos también que Cruz Azul y Atlas son las mejores defensivas, seguidos por Pumas, pero también encontramos a otros seis equipos que reciben en promedio un gol o menos por partido. También con estos números encontramos que los equipos salen a no perder en lugar de salir a ganar.
El goleo individual también deja mucho que desear. El chileno Esteban Paredes (Atlante), el ecuatoriano Christian Benítez (América) y el argentino Lucas Lobos (Tigres) están en lo más alto con tan solo seis goles. Hay cinco mexicanos que tienen tres tantos anotados, dos de ellos son delanteros, uno defensa y dos contenciones. Si seguimos con esta tendencia, el campeón de goleo tendrá 11 o 12 goles. Desde hace cinco torneos que el campeón de goleo no supera los 14, ya que el último en hacerlo fue Emanuel Villa con 17 goles, cuando jugaba en Cruz Azul en el Apertura 2009.
En la Jornada 9 se amonestaron a 38 futbolistas, dos menos que en la jornada anterior, y no hubieron expulsados. Se agradece que sean más limpios, pero también la ausencia de expulsiones nos puede indicar la frialdad con la que se juega, buscando (intento no ser repetitivo) el no perder. ¿Cuántas veces hemos visto que un jugador se va a las regaderas por una barrida fuerte y limpia pero que el árbitro ve de otro ángulo y malinterpreta la jugada? ¿En dónde quedaron jugadores como el “Tiburón” Sánchez, Alberto Coyote, el “Piojo” Herrera, Alberto García Aspe o Ignacio Ambriz, que disputaban cada balón como si fuera el último, aunque fueran goleando al rival? Al parecer se acabaron y si los hay, son contados o no son tan leales como ellos lo fueron en su época. Incluso este aspecto se le exige más a la Liga Mx, que aunque no hayan goles, por lo menos se vea la entrega en la cancha.
Esperamos que la Jornada 10 sea mejor que las últimas dos, que de paso han alejado a la gente de los estadios. Para este fin de semana tenemos como partidos estelares el León recibiendo al Monterrey y a Monarcas visitando al América. El primero de ellos se juega esta misma noche, en donde la Fiera buscará regresar a la senda de la victoria en casa, después de dos partidos de no hacerlo, pero Monterrey deberá demostrar que es mucho más que el “Chupete” para vencer, tomando en cuenta las ausencias que tienen (Zavala, De Nigris y Delgado). Como condimento extra, ambos equipos luchan por la tercera posición de la tabla general. El sábado, en el “clásico del periférico”, se enfrentan dos técnicos de la escuela lavolpista, pero la aparición de Miguel Sabah frente a las Águilas le imprime un sabor especial.
Habrá fecha doble, es decir, se jugará la Jornada 11 a media semana, por lo que es probable que los equipos le den rotación al plantel y nuevamente salgan a no perder, así que no me hago muchas ilusiones de esta fecha. Por cierto, les dejo una pregunta: Dejando de lado las posiciones en la tabla general, ¿cuál ha sido para ustedes el mejor y el peor equipo?
Foto | ligamx.net







Esta muy callado aqui! Por que no responder?