Probablemente muchos de ustedes lo conozcan por su actual profesión que es la de director técnico, sin embargo él también jugó y a pesar de no ser un dechado de técnica siempre ponía algo mas que el corazón para defender o atacar al rival según fuere el caso.
Miguel Ernesto Herrra Aguirre nació en Cuauhtepec, Hidalgo un 18 de marzo de 1968 y 20 años después el 22 de mayo de 1988 debutó en primera división donde defendía los colores de los Tecolotes de la Universidad Autónoma de Guadalajara. En aquel partido le ganaron al Atlas por dos goles a cero.
Los inicios del llamado “Piojo” se dieron en el Cachorros Neza quienes fueron los que le dieron la oportunidad y en donde fue campeón de la liga del descenso un año después de su debut. En 1986 Neza ascendería y Herrera era el delantero de aquel exitoso equipo.
Su debut en la Selección Mexicana se dio precisamente en el año de 1985 donde formó parte de un combinado juvenil. Además participó en el torneo “Esperanzas de Toulon” y por último fue parte de aquella selección que empezó a participar en el premundial en el año de 1987.
Desgraciadamente para Herrera es de la generación pérdida que existe entre los años 1986 y 1994 donde México fue suspendido por dos años y así no pudo participar en el mundial de Italia 1990 porque de no haber existido dicho castigo seguramente Miguel hubiera participado en ese mundial.
El “Piojo” vistió varias playeras, pero sin duda la del Atlante y la del Toros Neza fueron la que lo dejaron mas marcado en su vida profesional pues con el primero fue campeón de la liga mexicana mientras que el segundo tanto su debut en el fútbol profesional como su retiro.
Miguel fue uno de los incondicionales de Ricardo Lavolpe quien siempre le tuvo mucha fe. El lo ubicó en la posición de defensa lateral en la cual era un jugador con bastantes buenas hechuras. Era rápido, tenía una buena condición para subir y bajar de manera inmediata y además no tenía miedo de meter la pierna a quien fuere.
Este hecho ocasionó que muchas veces saliera expulsado. Tenía muchos problemas con su temperamento, y en aquellos entonces sus pleitos con Brizio y Bonifacio Nuñez eran clásicos y por mas de una ocasión fue expulsado.
También formó parte de lo que algunos llaman la mejor Selección Mexicana en la historia. Estuvo convocado en la Copa América que se desarrollo en 1993 en Ecuador donde México como todos sabemos fue sub campeón.
Estuvo en las eliminatorias que llevaron a México al mundial de Estados Unidos 1994 sin embargo no pudo asistir a dicho mundial pues perdió la carrera con Joaquín del Olmo quien finalmente fue convocado para ocupar la posición de lateral.
Colgó los botines en el año 2001, y un año después recibió la oportunidad de dirigir a su primer equipo. El León le dio la bienvenida derrotándolo por dos goles a uno. El Atlante sería quien le diera la oportunidad de ser técnico de fútbol.
En dicho club estuvo hasta el año 2004 en donde pasó a un club importante como lo son Rayados de Monterrey a quienes condujo hasta varias instancias finales pero sin embargo no pudo darle el campeonato a esa afición.
Emigró al Tiburones Rojos de Veracruz donde no pudo hacer una buena campaña y termino por descender sufriendo así su primer fracaso como director técnico. El tiempo y el fútbol le daría una segunda oportunidad y serían los Tecos quienes confiarían en él y nuevamente llegaría a una final pero nuevamente no pudo ser campeón porque el América lo impidió.
Atlante volvió a confiar en él y en el 2010 fue contratado pero para el año 2012 fue contratado por el América a quienes dirige actualmente y les ha vuelto a ubicar en un plan protagonista.
Miguel Herrera siempre fue explosivo, le gustaba pelear cada pelota como si fuera la última y se le iba la vida en cada jugada que él disputaba. Hoy trata de imprimir esa misma intensidad a sus equipos y para quienes creen en escuelas en la dirección técnica se le considera al mejor alumno que pudo haber tenido Antonio Lavolpe de quien se dice aprendió mucho.
Su estilo de juego siempre es pro-positivo y ese mismo estilo fue el que lo condenó en su fracaso por Veracruz pues intentó jugar de esa manera y no tenía equipo para ello. Al final el descenso fue su destino.
En Selección Mexicana le recuerdo varios partidos, pero sin duda aquel que se jugó en El Salvador donde México termino perdiendo fue uno de esos encuentros en los que Miguel mostró carácter pues no se achicó ante el público y ante los mismos rivales y por el contrario fue junto con Alberto García Aspe quienes mostraron agallas y coraje para no amedrentarse ante las agresiones del público.
Sin duda recordarlo correr y defender su pradera como todo un verdadero guerrero es como volver atrás el tiempo. De esos jugadores que hoy tanta falta hacen y que ya no existen. Esos que corren todo el tiempo, que terminan exhaustos pero que saben que el deber cumplido se logra cuando nunca te lograron pasar, no fuiste objeto de una finta o de un drible y sobre todo, secaste a la delantera rival.
El Baúl de los Recuerdos se abre y ofrece un pequeño homenaje a este defensa que dejó todo en la cancha, y que hoy el fútbol le vuelve a sonreír al entrenar a uno de los mejores clubes de México y que de lograr un buen papel, no les extrañe que después de Brasil 2014 pueda luchar por la dirección técnica del TRI.






Esta muy callado aqui! Por que no responder?