La noche de ayer se llevó a cabo el juego entre Costa Rica y la selección dirigida por Chepo, todos sabemos el resultado, los primeros
minutos fueron intensos por parte de los ticos, aunque para su desgracia no pudieron concretar ninguna de sus llegadas y solo se quedaron en dos tiros desviados del arco defendido por Jesús Corona. Después de esos minutos de apremio el equipo mexicano se hizo de la tendencia del balón y así transcurrió la mayoría del primer tiempo.
Antes de que diera fin la primera mitad y después de un tiro de esquina cayó el primer gol mexicano; el mismo fue anotado por Carlos Salcido. En el segundo tiempo las cosas siguieron la misma tónica, y fue justo en otro tiro de esquina donde Zavala –quien dio un primer tiempo digno del olvido- anotaría el que a la postre sería el definitivo doscero.
Se gana con autoridad, se gana teniendo el balón durante largos periodos del partido, se gana demostrando quien manda en la Concacaf, dejando fuera las dudas de quienes deben jugar en el ataque, dado que Oribe y Chicharo pueden hacerlo juntos; con todo y que no anotan (lo cual podría ser el negrito en el arroz).
México con esta victoria asegura su lugar en el hexagonal final, ha ganado sus tres juegos (El Salvador, Guyana y Costa Rica) dos de los mismos en calidad de visitante, hecho que es digno de resaltarse. Se muestra poco a poco otra mentalidad, misma producto de los resultados obtenidos en selecciones menores, ahora a recibir a Costa Rica el día martes, para sellar los doce puntos de doce posibles.
El negrito en el arroz.
Hablando del negrito en el arroz; es de ponerse a pensar en las pocas jugadas ofensivas que se crearon para Oribe y Chicharo, los delanteros no vieron una cómoda dado lo poco que se abrió el juego, poco y nada aparecieron Aquino y Guardado, el jugador de Valencia estuvo más tirado al centro, con ello era imposible pensar en centrar, mientras tanto el jugador de Cruz Azul estuvo más veces en el suelo por las constantes faltas recibidas.
Se debe poner especial atención en este detalle, y de ser necesario sacrificar a uno de los delanteros para poner un generador, un jugador que sea capaz de dar un pase que deje al delantero solo contra el portero, en este caso Marco Fabián dado que no está disponible Gio Dos Santos.
Lo positivo.
Los dos goles fueron anotados a balón parado, lo cual resulta impresionante y digno de aplauso dado que siempre se ha sufrido en esa sección a la hora de los juegos, pero no es la primera vez que se ve reflejado en el marcador el trabajo en los tiros de esquina, dado que en los juegos olímpicos varios goles fueron por esa vía.
Gran partido, gran actuación y lo mejor esta por venir.






Esta muy callado aqui! Por que no responder?