Selección Femenil: Gracias por dejar todo en la cancha

La ciudad de Tokio sería testigo del enfrentamiento entre México y Nigeria en el primer partido de cuartos de final del Mundial Sub 20. La escuadra tricolor había accedido a esta instancia al quedar en el segundo lugar del Grupo A, mientras que las africanas llegaron como líderes del Grupo B, dejando fuera a la siempre favorita Brasil. Con esto, en todo el mundo se daba como favorita a “las halcones”, algo que las dirigidas por Leonardo Cuéllar lograron aprovechar en su favor.

Los primeros minutos fueron aprovechados por la selección mexicana, presionando la salida rival y ganando un par de tiros de esquina, lo que demostró que la guardameta nigeriana, Ibubeleye Whyte, tenía serias dificultades para controlar los balones aéreos. Después Nigeria se apoderó del balón y causó serios problemas en el arco mexicano, incluyendo un gol anulado en los primeros minutos. Natalia Gómez Junco y Sofía Huerta no lograban pasar del medio campo con el esférico controlado, Nayeli Rangel se encontraba atada por tener que detener los embates rivales y Cecilia Santiago se agigantaba para evitar la caída de su arco, ayudada por el travesaño en alguna ocasión. La misma tónica duró el primer tiempo, incluso tras el ajuste técnico al salir Tanya Samarzich para que Daniela Solís tuviera la intención de controlar el balón.

El inicio del segundo tiempo se mantuvo con la misma tónica, Nigeria era muy superior a México pero se enfrentaban a una sólida defensa lideradas por una guardameta que venía en plan grande. Poco a poco la presión fue jugando a favor de las mexicanas y se encontraban de mejor manera en el frente del ataque. En un tiro libre, Nayeli Rangel logró contactar con la cabeza pero su remate salió apenas desviado. Fue en ese momento en el que se dieron cuenta que podrían salir con la victoria y apretaron más a las africanas. Muy cerca del final, México se veía más cerca de la victoria. Se ganaban muchos tiros libres y saques de esquina, pero lo único que se logró fue un remate que golpeó el travesaño. Nos íbamos a tiempos extra.

La inercia positiva que tuvo México al final del segundo tiempo se mantuvo. Sofía Huerta mantuvo ocupadas a las defensoras rivales, pero fue Yamilé Franco en un tiro libre quien casi abre el marcador al disparar al travesaño. La tensión estaba presente en todos lados, se veían muchos errores, propios del cansancio, de ambos conjuntos y los penales parecían inminentes.

Ya en el segundo tiempo extra llegó el gol nigeriano. Después de un mal intento de salida, el balón le cayó a una rival, la cual centró para que Desire Oparanozie rematara sin marca alguna y así lograra el único gol del encuentro. Los rostros de las mexicanas se veían desencajados. Por más que Cecilia Santiago gritaba que todavía quedaban 10 minutos de partido, sus compañeras no tenían el fondo físico para continuar, pero lo intentaron. Huerta seguía luchando y ganando balones en el frente, pero no logró causar daño en la portería africana. Finalmente la central Abirami Apbai, de Singapur, decretó el final del partido.

Se perdió, eso no se puede negar. Duele, eso es una realidad. Sin embargo, las mexicanas demostraron durante cuatro partidos que su nivel ha crecido muchísimo. Se tuvo un marcador justo, ya que las africanas llegaron más y con mayor peligro, pero también el mundo entero se dio cuenta que México pudo haber dado la sorpresa, que lucharon durante 120 minutos y compitieron de manera digna por el pase a semifinales.

Muchas gracias señoritas por demostrarnos que el amor a la camiseta no está peleado con la técnica individual. Gracias por demostrar que en la cancha se olvidan los favoritos. Gracias por luchar cada balón, por cada gol, por cada festejo y sobretodo, por hacer que nos identifiquemos con ustedes.

Foto | misnotasyapuntes.blogspot.com