Para nosotros los aficionados mexicanos al fútbol esa frase puede resultar un poco agresiva y hasta con tintes de pocas aspiraciones para un país que no tiene ni la infrasetructura ni los jugadores con la suficiente calidad para asistir a una justa olímpica.
Es cierto, México hoy día tiene una de las mejores selecciones en su historia y ha sabido combinar muy bien lo que es la experiencia con la juventud y en determinadas zonas del campo hay jóvenes que ya tienen un largo recorrido tanto en el país como en ligas europeas pero a decir verdad a lo que se enfrentarán mañana en El Salvador no será nada comparado.
Los salvadoreños siguen mucho el fútbol mexicano, se saben de memoria casi a todos los jugadores importantes de cada equipo y por si esto fuera poco, sienten una gran rivalidad con nuestro país y el objetivo principal para ellos en esta eliminatoria no es si quiera pasar al hexagonal final, a ellos lo único que les importa es ganarle al gigante del área, a México.
La frase “¡Al mundial no vamos, pero a México le ganamos!” encierra mas que una sola frase. Es la aspiración de todo un pueblo que vive con fervor cuando nuestra selección visita su tierra. Es un ambiente hostil, áspero, donde desde la misma llegada al aeropuerto no se da de manera fácil. Los insultos, las faltas de respeto son el pan de cada minuto mientras te encuentras en donde sea, ya sea el aeropuerto, el hotel y no se diga en el estadio.
El Cuscatlán es un estadio donde la presión se vive al máximo. La cercanía de la gente con la cancha la hace doblemente peligrosa. Los gritos, la gente salvadoreña apoyando a su selección con todo hacen que “La Selecta” de o brinde el mejor partido de las eliminatorias contra nuestro país porque cada 4 años están esperando este encuentro para derrotar al grande del área y con este simple hecho ellos ya son felices.
Los jugadores se brindan al máximo porque saben lo que representa una victoria para su país, para su gente. Si bien México tiene grandes nombres, tiene grandes jugadores en las mejores ligas, la realidad es que José Manuel de la Torre deberá trabajar en la mentalidad y en no caer en provocaciones a patadas, insultos y sobre todo a lo caliente que se puede poner el partido.
Hace tres años Javier Aguirre sufrió una derrota dolorosa que casi nos deja fuera del mundial. Él vivió en carne propia lo que es vivir un encuentro en ese estadio y a pesar de que los jugadores se sabían mejores, los integrantes de El Salvador nunca dieron un mejor partido como contra nuestra Selección por lo que es previsible el entorno tanto futbolístico como fuera del rectángulo verde.
México a partir de hoy no la va a pasar bien en ese hermano país, que dicho sea de paso es un excelente anfitrión en todos los sentidos pero cuando de fútbol se trata, se trasnforman en nuestros peores enemigos y es por lo mismo, porque para ellos el mundial no es lo importante, lo trascendental es ganarle a México eso es lo que cuenta.
Ojalá los nuestros entiendan el significado de estar ahí en el Cuscatlán y no se sorprendan de que los jugadores de “La Selecta” den su mejor encuentro, México tratará de imponer su estilo, pero no nos espantemos de que nuestro país en varios lapsos del encuentro se dedique a defender o nos tengan en propia cancha, pero a decir verdad México deberá ganar, por nombre, por estilo y por convicción propia.
¡Vamos México, que mañana quiero verte ganar en el Cuscatlán!
Foto | elbaloncuscatleco.com






Esta muy callado aqui! Por que no responder?