Sin duda alguna la noticia de que Omar “El Gato Ortiz era parte de una banda de secuestradores será la atención durante estos días, El ex portero de los Rayados del Monterrey estaba inhabilitado por consumo de esteroides. Esta situación lamentablemente es un ejemplo más de la falta de preparación y planeación de algunos deportistas que al momento de llegar a jugar a nivel profesional no continúan con su formación académica y algún proyecto de vida para el momento del retiro o alguna eventualidad que pudiera truncar su paso por el fútbol (tenemos a Cesar Andrade jugador del Atlas que se vio truncada su trayectoria por un accidente automovilístico).
No es el primer caso de un futbolista que se ve involucrado en problemas legales, esta misma situación la pasaron Salvador Cabañas (cliente asiduo de la vida nocturna), Jesús Corona (agresiones a las afueras de un bar), por mencionar algunos.
Es importante que los clubes de primera división comiencen a trabajar en la preparación financiera, ética y moral de los jugadores para que los mismo puedan tener un mejor control de todos los aspectos de su vida, que comprendan la responsabilidad social que adquieren al momento de ser figuras del balompié mexicano y que al término de su carrera puedan continuar con su vida productiva dentro de este medio o desarrollándose en alguna otra profesión.
Si bien los directivos no pueden tener el control de las actividades que realizan sus jugadores fuera de cancha ,si son responsables de la imagen que proyectan los futbolistas cuando juegan y se ve involucrado el nombre de la institución cuando alguno de ellos infraccionan la ley.
En un país en donde es importante retomar los valores de la familiares, el Futbol debe ser parte de la misma con el ejemplo de sus participantes.






Esta muy callado aqui! Por que no responder?