El top 10 de Mi Selección: 2° Volvió el gigante de Concacaf

La selección mexicana de José Manuel de la Torre encaró de la mejor manera la fase de grupos de la Copa Oro 2011. Contra Guatemala surgió una situación que nunca había enfrentado durante su gestión, el tener el marcador en contra, y en semifinales se enfrentó a un equipo rocoso como Honduras, que mermó a Carlos Salcido y Andrés Guardado.

Así es como llegó México a la final esperada contra Estados Unidos, la más débil en varios años, pero que seguía teniendo a Landon Donovan y el golpe mental que siempre le caracteriza a favor cuando es local. Además, las últimas impresiones de México no habían sido del todo positivas, aunque seguía siendo el claro favorito.

Comenzó el partido en busca del bicampeonato y del dominio en la confederación. Minutos de reconocimiento, de mucho respeto, quebrantados por un tiro de esquina rematado por Michael Bradley. Esa frialdad estadounidense golpeó al Tri, aunque había generado ya varias jugadas de peligro. Sin embargo, apareció nuestro demonio, Landon Donovan. En menos de 25 minutos, la final estaba 2-0 en contra.

A pesar del claro dominio mexicano, Estados Unidos fue contundente. Quedaban muchos minutos por delante, pero rondaron las mismas preguntas y afirmaciones de siempre. Que si México podía, que esto estaba terminado, que se tenía que lograr algo histórico. Para más inri, Carlos Salcido no pudo más y tuvo que abandonar el partido. Cayó el primero de la batalla. ¿Realmente era posible siquiera empatar?

En cuanto se buscaban argumentos a favor del milagro, un balón de Javier Hernández a Pablo Barrera era quizá la única esperanza de levantar la moral. El entonces jugador del West Ham le pegó con mucha fortuna, pero descontó, y era lo que importaba. Había que empatar como fuera, lo más rápido posible.

Otra jugada azaroza. Disparo cruzado de Giovani dos Santos, Guardado aprovechó el rebote, pero el balón a duras penas se encaminaba a gol, y Javier Hernández estaba en fuera de lugar. Momento más cardiaco no podía ser posible. Chicharito reaccionó y evitó influir en la trayectoria del balón, que entró, y el gol fue validado. 2-2, algo que parecía prácticamente imposible dado el contexto actual e histórico. En menos de 15 minutos había nuevo partido.

El libreto tenía más historias por contar. Otro soldado cayó: Rafael Márquez. Para sorpresa de muchos, Héctor Reynoso entró en su lugar. Era su debut en selección, un defensa bastante limitado, llamado a la Copa América gracias a la lesión de Jonny Magallón, y a la Copa Oro por el Clembuterolazo. Ya qué. Había que confiar en él, había que sacar la casta con todos los recursos que se tenían. La calidad estaba allá arriba.

La defensa de Estados Unidos, que sufrió la salida de Steve Cherundolo al minuto 11, en un cambio que no debe ser olvidado como un gran factor para el rumbo del partido, siguió haciendo agua. En el segundo tiempo no era para menos. Pablo Barrera lanzó un derechazo con parte externa, y toda la incertidumbre contenida estalló en alegría. Nadie lo creía. Remontada en Estados Unidos.

Aún nada estaba firmado. Había que lidiar con el factor físico. Los de Bob Bradley tenían a dos disponibles; México, uno. ¿Aldo? El amuleto ahí se mantuvo, en la banca. Contragolpear, pero, sobre todo, adelantar a la defensa rival con las virtudes de Chicharito era clave. Así como se remontó en cuestión de minutos, todo podía venirse abajo igual de rápido.

Travesaño de Clint Dempsey a falta de 30 minutos. Escalofríos. Chepo reaccionó y puso 4-3-3, sacando a Pablo Barrera y metiendo a Jesús Zavala.

Lo que le siguió al minuto es de lo más maravilloso en finales de selecciones. Una obra de arte de Giovani dos Santos, un gol que no lo puedo describir. Es para verse infinitas veces. Para ver cómo se regocijó todo México, para ver el coraje de Tim Howard, para enseñar que esta generación de jóvenes no tenía complejos en las venas.

http://www.youtube.com/watch?v=8_gxkS4vkJg

4-2. Categórica victoria en Estados Unidos, como hace dos años. Golpe de autoridad. El mejor camino hacia un proceso mundialista. Un partido de videoteca. Gracias.

Comentarios

  1. EligioCorrea dice:

    Imagínate que momento aquel cuando Tim Howard se arrodillaba ante los pies de Giovani Dos Santos… aproximadamente 30 segundos después una toma de la señal internacional muestra a Giovani abrazado entre sus compañeros agradeciendo al cielo con un grito lleno de pura gloria. Que hermoso momento y que festejo tan impresionante… las grandes finales son así, llenas de goles, de alegrías y tristezas. Gracias por revivir este momento, Gustavo