Selección Panamericana: Se encontró el once

Bien dicen que equipo que gana equipo que repite. Dicha frase aplicó Luis Fernando Tena con la selección panamericana para alcanzar la medalla de oro. Después de un inicio dubitativo contra Ecuador y Trinidad y Tobago, tenía que conseguir el triunfo contra Uruguay, y lo logró. Después de vencer a los charrúas 5-2 mantuvo a los mismos elementos contra Costa Rica y Argentina.

Cuando Tena cambió su parado a un 4-4-2 se notó en la cancha, no por nada José Manuel de la Torre tiene el mismo sistema. Con José de Jesús Corona (Cruz Azul) en la portería se daba seguridad, tal vez no liderazgo, pero se sabía que no habría una coladera. La defensa central la ocuparon el rayado Hiram Mier y el cruz azulino Néstor Araujo, quienes se cubrían uno al otro, daban salida y se mostraron bastante sólidos. Como laterales estaban César Ibáñez, de Santos por la derecha, y Dárvin Chávez, también de Monterrey en la banda opuesta. Durante estos tres partidos se notó algo constante, Ibáñez ataca mejor de lo que defiende y Chávez todo lo contrario. Lo importante del aparato defensivo es que no permitió anotaciones en los partidos decisivos.

La media cancha se conformó por Javier Aquino (Cruz Azul), Jesús Zavala (Monterrey), Ricardo Bocanegra (Atlas) y Miguel Ángel Ponce (Guadalajara) quienes defendían prudentemente y atacaban despiadadamente. Aquino no tuvo el desequilibrio esperado, pero tanto él como Ponce desbordaban, se quitaban rivales, centraban y hasta remataban constantemente. Por otra parte Zavala se quedaba la mayor parte del tiempo manteniendo el equilibrio defensivo y Bocanegra hacía la función de enganche. Cabe destacar que Ponce y Bocanegra se encargaban de todos los tiros de castigo, dependiendo el perfil.

Finalmente, los encargados del ataque y los goles fueron el santista Oribe Peralta y el atlantista Jerónimo Amione. Por lo general “el cepillo” jugaba por izquierda y Amione por derecha, pero uno funcionaba de poste para sus compañeros, el otro filtraba y se movía, esto lo hacían indistintamente. El resultado de esto fueron cuatro goles de Peralta y tres de Jerónimo, desde que estuvo este parado, cabe aclarar, ya que Oribe consiguió seis anotaciones en total.

Incluso los cambios fueron constantemente los mismos (aunque no había mucho para elegir), entraban Jorge “el Chatón” Enríquez, Isaac “el Conejito” Brizuela, Emilio Orrantia y/o Hugo Rodríguez dependiendo la situación. No importaba el cambio, se mantenía el estilo de juego. Esto fue agradable para mi, saber que se puede mejorar sobre la marcha y no caer en el juego del rival.

Estos Juegos Panamericanos se trabajaron poco a poco, partido tras partido y aunque no se obtuvieron los marcadores esperados se logró cumplir con el objetivo, la medalla de oro. ¡Felicidades a cada uno de los jugadores que consiguieron esto!

Foto | Jaime Lopez/JAM MEDIA