Selección Mexicana: Lo que dejó el verano azteca

Un verano poco usual, un verano en el que se vivieron las dos caras de la moneda, afortunadamente se estuvo más en el lado bueno de esa moneda que giró durante casi tres meses, pero creo yo que se habló más del lado contrario, con el escándalo y fracaso de la Sub-22. A continuación, lo que dejó este verano intenso, en donde México obtuvo muchas participaciones en distintas categorías.

Una Copa obligada:

Así es la Copa Oro de la CONCACAF, una copa que es obligatoria, una copa que se debe de ganar a como dé lugar. Siempre que se ven los equipos que la disputarán y el calendario, nos damos cuenta de que a México no solo le bastará con llegar a una Final, sino que tiene que ganarla, y así lo hizo.

México fue invicto, mostró un buen fútbol y sobre todo, mostró una continuidad en los hombres que jugaban. Un Javier Hernández atinado, un Giovani y Pablo Barrera revolucionados, un De nigris certero al entrar, terminaron por darle un campeonato invicto a la Selección, además derrotando al máximo rival de la zona: Estados Unidos.

Esto dejó la posibilidad de ser partícipes de la Copa Confederaciones en Brasil 2013, la antesala del Mundial un año después, la oportunidad  de ver de qué está hecho México al enfrentarse a potencias mundiales. Una Copa Oro mediocre, pero un premio demasiado grande, un premio que aportará demasiado al equipo.

Vendrán con nuevos ánimos

No nos olvidemos de las mujeres, la Selección Femenil jugó su primer Mundial, en Alemania; y a pesar de no haber clasificado a la siguiente ronda, vimos por lapsos a unas mexicanas que tienen con qué sobresalir, y estoy seguro que la próxima vez lo harán con más experiencia, con mejor fútbol, y sin miedos. Sin duda alguna que hay potencial para también empezar a pensar en tener una buena Selección en esa rama.

Fracaso y escándalo

Aún no iniciaba y ya era un fracaso. Sí, la Copa América por sí sola ya era un fracaso al envíar a un equipo Sub-22. Todos sabemos que fue una imposición de la CONCACAF, pero se supone que debemos de tener a unos suplentes que puedan dar batalla, a unos chavos con hambre de triunfo y un talento particular. Los jugadores eran buenos, hombre por hombre podríamos encontrar pocas deficiencias, pero en conjunto eran prácticamente nada.

La poca exigencia del técnico provocaron más que “odiáramos” a esta Selección que no nos mostró nada, más sus palabras al final del torneo al decir: “fuimos a que no nos golearan en todos los partidos”; eso da coraje y hace ver la mente tan chiquita que tienen ciertas personas que manejan a la Selección.

Era un fracaso inminente, el fracaso estaba a la puerta para esta Selección, pero sin duda alguna; hubieron personas y me incluyo, que pensamos que el equipo mexicano tendría destellos futbolísticos, pero qué equivocados estábamos. Un fracaso, una mancha muy grande ensució éste verano casi perfecto.

Ejemplos a seguir

Como dicen por ahí, “lo último para el final”. En este verano azteca pudimos también alegrarnos, apasionarnos por nuestro país, soñar en grande, vivir lo más emocionante en el fútbol: ganar un mundial.

El Mundial que fue despreciado por muchos mexicanos a su inicio, estaban festejando un mes después por el campeonato conseguido. Sorprendidos por el fútbol de los muchachos, nos dimos cuenta que sí se puede, que soñar no cuesta nada, y que vivir esos sueños es gratis.

Los chavos sub-17 nos mostraron que tienen hambre de triunfo, que quieren sobresalir y que la historia de México no es más grande que sus ilusiones. Nos dieron una de las alegrías más grandes en este año, se quedaron con el campeonato mundial, y de forma invicta; algo que ninguna Selección había hecho antes.

Sub-20. Pocos creíamos en ellos, pocos daban un peso; pero también había otros esperanzados, con ganas de tener otra participación histórica, con ganas de ver a los jóvenes sobresalientes; y fue así. México fue tercer lugar en el Mundial de Colombia 2011, teniendo una digna participación, y ganándole a Francia en dicho puesto.

Sacamos al anfitrión, algo que México nunca había hecho y le ganó a un equipo europeo como Francia, se midió de tú a tú ante Brasil en las Semifinales, y errores defensivos al final del partido terminaron por eliminar a México; pero haber perdido esa semifinal jamás podría llamarse fracaso, y el tercer lugar; ya lo quisiéramos en la Selección Mayor.

Campeones Sub-17, Tercer lugar sub-20, ambos en Mundiales; es algo de destacarse para toda la historia mexicana. Un ejemplo, una motivación, una lección; esto es lo que dieron los chavos a la Selección de los mayores, demostrar que sí se puede, que no existen límites, que todo está en la mente… esto es fútbol, once contra once, un balón; pero la única diferencia es la actitud que tengas, y estos chavos tenían una buena autoestima, algo que los mayores deberían de aprender.

Que esto no quede aquí, que estas participaciones mundialistas se sigan repitiendo en sus categorías, que México sepa sobrellevar a los jóvenes, que sigan disfrutando del fútbol y no del dinero, que sigan teniendo esas ganas de sacar a este país adelante, al menos en el fútbol… y que los seleccionados mayores aprendan, y hagan lo mismo; Brasil 2014 puede ser un Mundial épico si se lo proponen, puede ser un Mundial que quede marcado en la historia… todo depende de su actitud.

Un buen verano azteca, que nos deja enseñanzas y lecciones, y también que nos ayuda a saber que también de los errores se aprende. México va por buen camino, las bases son buenas; pero falta asentar a sus seleccionados mayores, para así poder crear una Selección competitiva en la Confederaciones 2013 y Mundial 2014.

Siempre seré orgulloso de ser mexicano.

Comentarios

  1. Javi Entar dice:

    Gran resumen de toda la actividad de México en este verano. Saludos!

  2. EligioCorrea dice:

    Que venga más de este tipo de actuaciones, la verdad esto se ha logrado con trabajo continuo, nada de esto se logra de un día para otro. Lo que unos ven en el día a día es el resultado de una serie de procesos a largo plazo. Basta de que erer tumbar las cabezas de arriba cuando desde abajo se miran los resultados. Gran verano mexicano