Estados Unidos 1-1 México: Apuntes del partido

México empató a un gol contra Estados Unidos en Filadelfia. El partido amistoso no tenía sentido de pactarse, y el trámite del partido dio con los porqués. Sin embargo, el debut de Jürgen Klinsmann, el cual no se esperaba, al menos en nuestro país, más las sorpresivas convocatorias de Oribe Peralta y Javier Aquino, hicieron que el encuentro tuviera puntos de análisis.

José Manuel de la Torre usó su original esquema del 4-2-3-1, mismo empleado por el entrenador alemán, y que usó Bob Bradley al final de la Copa Oro. Por México, Sinha y Oribe Peralta reemplazaron a Giovani dos Santos y Javier Hernández, respectivamente, con respecto a dicho partido del 25 de junio.

Klinsmann, en cambio, sólo repitió a Tim Howard, Carlos Bocanegra, Steve Cherundolo, Jermaine Jones, Bob Bradley, y Landon Donovan. José Francisco Torres, Édgar Castillo, y Michael Orozco, todos ellos mexicanos-estadounidenses, más Edson Buddle y Kyle Beckerman, fueron las nuevas caras en el once titular de la escuadra norteamericana.

Primer tiempo muy soso. El cuadro de las Barras y las estrellas no disparó al arco, literalmente, tanto por falta de talento, como por la contrarréplica de la selección mexicana, sin olvidar el sello distintivo y poco vistoso del juego estadounidense: demasiado físico. Gringo Torres, jugando como volante por izquierda, se encargó de romper el circuito Efraín Juárez-Pablo Barrera, aunque su compañero Castillo quería restaurarlo con su nula técnica defensiva.

Andrés Guardado estuvo bastante bien. Participativo, como siempre, buscando la pelota sin temor a alguna fuerte entrada, ayudando en la presión, y trasladando el balón. Fundamental en el esquema del Chepo.

Carlos Salcido, su socio por la banda izquierda, hizo notar que está fuera de ritmo. La lesión que arrastra desde las semifinales contra Honduras le han impedido estar bien físicamente, y tampoco ha jugado los partidos de repechaje de la Europa League con el Fulham, donde tiene que competir con John Arne Riise, nada más. Pesado al correr, descanchado, falto de potencia. Cuestión de tiempo para que se recupere.

Pero Oribe Peralta le dio un toque de alegría al encuentro. La criticada decisión de que fuera el 9 titular terminó con una extraña definición para marcar el primer gol en el Lincoln Financial Field. Fuera de la rara, pero gran definición del atacante del Santos Laguna, jamás se conectó con Sinha, quien ya no puede aportar su clase en partidos de tanto desgaste y con muy pocos espacios. Un pase al espacio, que Barrera desaprovechó en el área, fue lo único productivo de Antonio Naelson.

El segundo tiempo iba viento en popa para México en cuanto al resultado. La dupla mencionada jamás logró adelantar y compactar la línea defensiva de Estados Unidos, clave para desbaratarla. Mientras tanto, Rafael Márquez daba sus últimas pinceladas como el defensa de clase mundial que llegó a ser en su momento.

Pero México se descompusó sobremanera tras los cambios. Entraron Giovani dos Santos, Christian Hobbit Bermúdez, Omar Arellano, Paul Aguilar, y Francisco Maza Rodríguez, y abandonaron el campo Sinha, Pablo Barrera, Oribe Peralta, Efraín Juárez, y Rafa Márquez. Por Estados Unidos ingresaron Juan Agudelo, Brek Shea, y Robbie Rogers para refrescar el ataque. A partir de ahí, el juego fue totalmente del local.

Exceso de confianza y falta de entendimiento fueron los factores para tantas desatenciones defensivas, mismas que incluyen las hechas por Guillermo Ochoa. El arquero del Ajaccio estuvo terrible en sus despejes, y en su gran atajada en una jugada a balón parado casi provocaba un desastre al mandar un zapatazo en el área chica con tantos jugadores cerca de ella. Precisamente uno de sus despejes terminó en el saque de banda que culminó en el gol del empate -esto no debe volver a suceder-, con colaboración de Israel Castro, cabe mencionar.

Punto y aparte, Paul Aguilar es sinónimo de bienvenida a la banda derecha de México. Jugador con buen trato de balón hacia el frente, pero que no sabe hacer recorridos defensivos: o se aleja demasiado de su área, o se pega con los centrales. En ese sector surgieron varias jugadas de peligro en contra.

Primer partido post-verano tormentoso. No había más opciones en la baraja para realizar la convocatoria, sobre todo en ataque. Lo que sí preocupa es la contención de México, todavía. Israel Castro ya no tiene con qué para seguir vistiendo el uniforme del Tri, y Gerardo Torrado, aunque es muy criticado -y con razón en muchas ocasiones-, aporta liderazgo en momentos importantes, y no hay quien llene su perfil.

Los nombres no convencen del todo, pero, sea quien sea -porque sí hay varios nombres-, debe ir adquiriendo minutos que Torrado tendría que dejar de disputar, así como el cruzazulino sería muy bueno para ir adiestrando a los futuros contenciones rumbo a Brasil 2014, porque esto es así: Castro y Torrado no llegan al próximo Mundial ni de broma. Juntos, claro.

Jürgen Klinsmann tiene mucho por hacer. Su proyecto tiene miras a Rusia 2018 y, más que nada, a reorganizar el sistema de juveniles, tal como lo hizo en Alemania. Mucho trabajo, pero es un tipo disciplinado y comprometido con su trabajo. Por el momento, Kyle Beckerman se ha asegurado la titularidad para los partidos venideros.

Foto: Steve López-Jammedia

Comentarios

  1. EligioCorrea dice:

    En momentos como estos, falta Jonathan Dos Santos para darle otro toque a la media mexicana, lejos de ahí no encuentro a nadie que pueda jugar como contención de la selección mayor, extraño a Jaime Correa pero hace mucho que perdió su nivel que tuvo con el Pachuca “campeonísimo”