Selección Sub 20: Juegan como potencia

No, este no es un texto en cuyas letras vaya a derramar una gloriosa, incesante y alucinante cascada de elogios para la selección que juega en Colombia, ni mucho menos.

Para ser totalmente sinceros, México ha jugado bastante mediocre, más aún si lo comparan con las enormes cortinas de humo y espejitos brillantes que nos juraban y perjuraban antes del certamen.

Sí, es necesario dejarlo claro, son jugadores con gran calidad, con técnica bastante bien trabajada; se nota en alguna que otra jugada en la que deciden jugar al fútbol.

Y sin embargo el título de este texto afirma con total seguridad: Juegan como potencia.

No se trata, de ninguna manera, ni de demeritar a grandes selecciones en este torneo, ni mucho menos ensalsar a los nuestros o ponerlos en laureles que no les corresponden. Es simple y llanamente una comparación acerca del pobre accionar que han tenido, con la posición en la que se encuentran actualmente, con ese “Je ne suis pas” con el que solo los gigantes tienen a su favor, aún en los momentos de gran adversidad.

Puntualicemos los por qué:

  1. El partido contra argentina. Se perdió, es indudable que México fue avasallado gran parte del juego por Argentina. Cada descolgada pampera era un constante vía crucis para el equipo mexicano. A pesar de esto, México corrió con la fortuna de solo recibir un gol. Grandes potencias han perdido su primer partido y logran avanzar a la siguiente ronda.
  2. El partido contra Corea del Norte. México no fue tan superior como lo marca el resultado. De hecho, de no ser por el autogol coreano, quizá otro hubiera sido el desenlace. Es cierto, el “hubiera” no existe, incomoda, pero no existe. México siguió contando con la diosa Fortuna a su favor. Los 3 goles que anotaron, le dieron la oportunidad de, con un empate clasificarse a la siguiente fase del torneo.
  3. El partido contra Inglaterra. El país que vió nacer al fútbol, no supo ni cuándo empezó el torneo. Fue sin duda, una decepción total. Pero como la potencia futbolística que es, con tres empates le bastó para clasificarse a la siguiente ronda.

¿Ya va tomando forma mi comparación? ¿No?

Sigamos con otro punto: los jugadores.

Al igual que las grandes potencias, ojo, no siempre sucede, pero es más constante que sorpresivo, llegan plagadas de figuras. Estas figuras de carne y hueso no acaban por dar ni la mitad de lo que se esperaba de ellos, y sin embargo sus naciones logran cosas importantes.

En esta parte del texto seré franco. México no tiene un equipazo, como nos lo han querido vender. La mención hecha sobre la calidad y la técnica, no tiene mucho que ver con el talento. Son jugadores cumplidores, salvo un par de excepciones: Alan Pulido, Ulises Dávila y otro al que no le han permitido mostrarse, Lugiani Gallardo.

Pulido es una joya en proceso, mismo que lleva espectacularmente. Sin embargo, su físico no le permitió estar ni contra Corea, ni contra Inglaterra. Volverá en plan “grande” al enfrentar a Camerún.

Dávila es un buen jugador, alegra el verlo cómo trata la pelota, desafortunadamente, no cuenta con el carácter para llevar el solo a todo un equipo. De nuevo con Pulido, estará la mancuerna que mejores destellos de fútbol ha entregado hasta el momento.

Gallardo, mi más grande queja. El jugador de Coapa tiene gran técnica individual, es rápido y toca el balón con sobresaliente precisión. Es lamentable que con la lesión de Pulido, no entrara en su lugar.

Sobre los demás, poco positivo que agregar, insisto, son cumplidores, hasta ahí.

Que decir de “el próximo chicharito” Erick torres, un desastre. No sabe a qué juega el muchacho. Tanta insistencia, tanta promoción, tanta inversión en él como el nuevo gran producto de la frabrica de Verde Valle, para nada. Totalmente justificado por qué no fue titular desde el principio. Vamos que Tauffic Guarch no es una competencia muy preocupante.

Jorge Enriquez es otro caso para el olvido. Recupera 50 balones y pierde 100 (es un poco exagerado pero ejemplifica perfecto lo que trato de decir). Tiene mucho corazón, pero poca cabeza. En cuanto tiene el balón en sus pies se vuelve loco, no sabe ni minúsculamente que hacer con él. El resultado, así como recupera, devuelve el balón al rival, como obsequiándoles otra oportunidad para que puedan superar su marca.

Todo va mal, y todos están perdidos. El rostro de “la pajara” Chávez, nos ha permitido ver la incertidumbre que se vive en Colombia. Todo va mal y de malas, y sin embargo, México está en octavos de final, con grandes posibilidades de acceder a cuartos.

Camerún es un equipo muy físico, pero con muy poca técnica. Además del enorme abismo que hay entre su medio campo y sus delanteros, no han encontrado a ese jugador que pueda conectar ambos bloques. México tiene todo para ganar.

Parece ser que se está cambiando el –jugamos como nunca y perdimos como siempre- por el –jugamos mal, pero ganamos-.

Quizá, solo quizá, ahora jugamos como las potencias: Con la suerte de los ganadores de nuestro lado.

 

Comentarios

  1. artgon dice:

    Me gustó el post!! Ya me había enojado por el título pero lo llevaste muy bien hacia tu objetivo.

  2. Juan Ernesto Garcia Lara dice:

    Gran post!!! Coincido (por primera vez creo) con Artgon, viendo el titulo llama la atención pero al final justificas el porque del título.

    Felicidades

  3. EligioCorrea dice:

    Somos un público exigente. Queremos ser el Barcelona y no se puede. De hecho, en la historia del deporte MUNDIAL son pocos los equipos que ganan gustan y golean (sustitúyase por el objetivo correspondiente) pero vamos poco a poco, sí son un equipo plagado de figuras pero también lo era el Argentina y el Brasil de la Copa América y no avanzas sino ganas, te puedo asegurar que el fin justificará todos los medios. 

    Hoy por la victoria.