Lo peligroso de ser el entrenador de moda para la Selección Mexicana

El fútbol es de momentos, de repente tu rival te tiene con “la pata en el cuello”, te domina, llega una y otra vez, y no la mete. De repente le robas la pelota, la posesión, y en la primera que tienes… ¡pum! gol y el partido se vuelve tuyo. Ahora dominas, controlas, el momento ya es tuyo.

El alargue de la decisión del nuevo entrenador de la Selección Nacional, será en detrimento de José Manuel “Chepo” de la Torre. Nos guste o no, la opinión de la prensa generalizada y de la afición en general siempre estará condicionada por los resultados recientes.  El descalabro de Toluca ante Pumas no es un buen parámetro para Chepo. Y mucho menos si una derrota aislada (como sería esta ante Pumas) se convierte en una seguidilla de partidos sin ganar. Uno que otro empezaría el cuestionamiento, y de ahí una duda razonable en el ambiente. Suena feo, pero así es.

Aquí viene otro tema, al “Chepo” no se le puede juzgar por sus resultados recientes, si no por su carrera, y bajo ese parámetro debe elegirse al seleccionador nacional. Creo que no hay prisa, por más partido contra España que haya enfrente. Un interino bien puede asumir el reto y puede ser gente que ya esté dentro del programa de Selecciones Nacionales.

Solo que, repito, ojalá que sea una carrera la que se evalúe y no sea el éxito reciente de un entrenador o por “estar de moda” entra como candidato. En el puesto a ocupar se requiere temple, capacidad de negociación, manejo mediático, conocimiento del jugador mexicano y ser un buen estratega.

El “Chepo” está en peligro. Si aún no se decide al DT, y Toluca no inicia bien, de a poco esa etiqueta que le habían colgado, se la van a quitar, curiosamente, los mismos que se la pusieron.