Históricamente, Argentina ha obtenido resultados favorables ante México, siendo el más reciente aquel 3 – 0 de la Copa América. En ese partido vimos a un tricolor entregado bajo la dirección de Hugo Sánchez, pero que fue avasallado por los ágiles contragolpes albicelestes. Otro doloroso resultado fue, precisamente, en el Mundial anterior y en la misma fase, con un golazo de Maxi Rodríguez, que nos hizo caer 2 – 1. En la actualidad, luego de ver a ambos equipos es difícil tener una conclusión real de lo que pudiera ser el partido. México se enfrentó a dos rivales de peso, a uno lo venció (Francia) y cayó ante Uruguay. Sin embargo, Argentina no se ha medido ante adversarios complicados. Aunque es posible realizar un análisis ‘por nombre’ para este partido.
Ambos equipos tienen un parado similar con un 4-3-3, aunque se acomodan diferente dentro del campo. En la zona de porteros se encuentran pareja, por un lado el ‘Conejo’ Pérez, no es el mejor portero con el que cuentan los mexicanos, pero su experiencia es un punto a favor. Esto es lo contrario al meta Sergio Romero, que aunque tiene buenas cualidades, tiende a cometer errores bajo presión. En la zona defensiva, los mexicanos levantan la mano. Con la línea de Osorio, Maza, Moreno y Salcido, los tricolores han logrado un gran equilibrio defensivo pero propenso a problemas de colocación cuando hay un cambio de juego. Los argentinos tienen una defensiva que físicamente es más poderosa pero no es técnicamente dotada, lo cuál sería positivo si la delantera mexicana se encarga de ahogarlos con buena marca.

- La presión debe ser fundamental en el partido.
En la mediacancha existe una paridad aproximada. Argentina presenta a Mascherano, Verón y Di María, que entre sus mejores facultades está la recuperación (exceptuando a Di María que juega más libre por izquierda), pero que además proveen de balones a los tres delanteros. Del otro lado, México tiene a Torrado, Márquez y Juárez, defensivamente una mediacancha muy fuerte, pero que lo pasará mal a la hora de querer conectar con sus delanteros, porque no cuenta con un enganche, y Márquez estará muy ocupado marcando a Messi.
En la delantera, la diferencia es abismal, de acuerdo a la temporada anterior, los delanteros argentinos marcaron cerca de 150 goles, mientras que los mexicanos no exceden de los 25. Con Messi, Higuaín, Tévez o Agüero, la albiceleste cuenta con una de las ofensivas más mortíferas del mundo. México ataca con Dos Santos, Franco y Barrera, los extremos cuenta con una calidad técnica impresionante pero al igual que su delantero centro, tienen problemas a la hora de definir.
La clave para ganar este partido para ambos equipos será la facilidad con la que los mediocampistas conecten con sus respectivas delanteras. La ventaja la tienen los argentinos pues Lionel Messi suele gravitar en la zona de enganche para después descargar con los dos restantes. Es un partido complejo para México, donde se deberá poner una atención extra en la zona de mediocampo para que el ‘diez’ argentino tenga poco contacto con la bola. La probabilidad de que México gane dependerá de que medida se olvide de sus vicios graves como la falta de contundencia y de los problemas de colocación de su zaga. Si México hace su mejor partido, podremos aspirar al quinto partido.
Fotos | Skyscraperlife, lio-messi.net
Larko





