Sólo en México podemos ser capaces de unirnos tanto en un momento de gran trascendencia para los verdaderos aficionados a éste deporte.
Cerca de 40 mil aficionados se dieron cita una vez mas en el FIFA FAN FEST organizado en el Zócalo capitalino, desde casi 2 horas antes se respiraba un gran ambiente que se fue convirtiendo en euforia al pasar los minutos, fue así como niños, jóvenes, adultos y gente de la tercera edad se unió para ver a su selección sin importarles la baja temperatura que registraba el primer cuadro de la ciudad.
Así fue como la afición fue llenando poco a poco el Zócalo, con banderas, maquillados, otros tantos evidentemente se notaban que habían salido de la oficina y de sus escuelas para ver al cuadro azteca.
El partido comenzaba y fue hasta el minuto 63 que las gargantas de los aficionados explotaron, el grito de jubilo no se hizo esperar y todos los que estábamos ahí nos abrazamos, aplaudimos y gritamos la ventaja mexicana.
Propios y extraños estábamos viviendo un momento histórico que se confirmó al minuto 78 con gol del ídolo de la afición mexicana Cuauhtémoc Blanco en tiro penal, que desde su ingreso no dejaban de ovacionar los aficionados en el FAN FEST al 10 mexicano cada que tocaba el balón.
El partido concluyó y la fiesta comenzó, el río de gente dejaba el Zócalo para dirigirse inmediatamente al Ángel de la Independencia, la calle Francisco I. Madero era una mancha verde que cantaba el “cielito lindo”, los oficinistas salían a los balcones con playeras de la selección, todo mundo se abrazaba, cantaban y reían, el éxtasis de la gente era total.
Al tomar la avenida Juárez para incorporarse al Paseo de la Reforma la locura se desbordó por tan significativa avenida, la gente corría, los carros pitaban, el Ángel de la Independencia cada vez estaba más cerca.
Y llegamos al Ángel, todo mundo abrazado y al grito de “llegamos al Ángel” empezaba a avanzar con porras, silbidos y espuma por todos lados. Reforma literalmente estaba temblando debido a toda la masa de gente que arribaba al sitio de festejo de los mexicanos, y no es para menos hoy podemos decir con orgullo “SI SE PUDO”.





