Muchos añoramos que en México haya jugadores de la talla de Cristiano Ronaldo o Lionel Messi. Se ha hablado sobre la falta de cazatalentos y mentalidad en el futbol mexicano. Sobre la primera, hace algunas semanas en el programa Cronometro de ESPN, comentaba David Faitelson que en México los jugadores no llevan un proceso desde que son niños. En países como Argentina y Brasil, las fuerzas básicas invierten en niños talentos desde la edad de 8 años. Mientras tanto, en México le dan importancia desde los 13-15 años.
Este es un problema serio en nuestro futbol. Muchos apenas nos dimos cuenta cuando sólo un jugador de la “generación dorada” logró trascender y emigrar a Europa. Ese jugador fue Carlos Vela, ya que Giovani Dos Santos se encontraba en el Barcelona desde 2002.
Gio fue bien llevado desde temprana edad al mundo futbolístico por su padre, Francisco Dos Santos, mejor conocido como “Zizinho”. Participó en diversos torneos prestigiosos como la Copa Dallas, Copa Monterrey, Copa Chivas y la Copa de Naciones organizada por Danone. En todas ellas quedó campeón goleador y obtuvo muchos premios. Fue en la Copa de Naciones que tuvo lugar en Francia, donde Giovani logró captar la atención de visores internacionales al llevar a su conjunto al cuarto lugar y ser campeón de goleo. Un empresario del Club Barcelona decidió ficharlo y Gio lograba llegar a las fuerzas básicas de uno de los equipos más históricos del mundo.
Salió campeón muchas veces con las juveniles y se hablaba de un gran proyecto del conjunto catalán. En el 2005, fue invitado por la Federación Mexicana de Futbol para participar en el campeonato mundial sub-17 en donde la Selección logró quedarse con el trofeo de la FIFA. Fue considerado el segundo mejor jugador del torneo y todos en México veíamos con esperanza el surgimiento de un héroe.
Ese fue su escaparate para llegar al primer equipo del Barcelona donde en la pretemporada mostró un gran nivel de juego. A los 17 años parecía que se convertiría en la figura de un Club muy importante en el mundo futbolístico. Fue hasta la temporada 2008-2009 cuando Gio debutó en un partido oficial de la Primera División Española. Aquella temporada fue muy difícil para los catalanes y Dos Santos no pudo soportar la presión de los medios de comunicación. La directiva decidió que su proceso no fuera tan acelerado y empezó a tener cada vez menos minutos en el terreno de juego. El muchacho de 18 años era considerado como la mayor carta del Barcelona para convertirse en figura, incluso, por encima del actual mejor jugador del mundo: Lionel Messi.
Giovani se desesperó y decidió marcharse a Inglaterra para conseguir más minutos de juego. El Tottenham fue su destino y empezaron los problemas. El joven que alguna vez fue un gran prospecto para el futbol mundial no jugaba en la Premier. Después, fue captado en un bar totalmente perdido por los efectos del alcohol. Los medios de comunicación se encargaron de difundir la noticia y la debacle de Gio era más que evidente.
Dos Santos pasó a jugar a un equipo de la segunda división inglesa y su juego fue levantando poco a poco. No obstante, nadie podía dar crédito a que un jugador con un futuro prometedor hubiera terminado con sus aspiraciones en tan pocos años. Después volvió al Tottenham y la poca actividad que tenía lo volvió a desesperar. Seguía siendo convocado a la Selección Mexicana, pero las críticas seguían siendo fuertes. Por si fuera poco, fue envuelto en el mundo del espectáculo al vincularse con la actriz y cantante Belinda. Ahora se hablaba más de su vida privada que de sus habilidades futbolísticas.
En la actualidad, Gio juega para el Galatasaray de Turquía, en donde es dirigido por el técnico que lo debutó en el primer equipo del Barcelona: Frank Rijkaard. La liga turca no tiene el nivel de las dos anteriores en las que tuvo participación, pero lo que más esperamos es que Gio retome su nivel y lo eleve en Sudáfrica 2010. Después de todo, sigue siendo considerado como una de las figuras de la Selección a seguir en la justa mundialista.
Como da vueltas la vida… un día estas en la cima y al otro tratas de volver a los primeros planos del futbol. Quien lo diría, si Gio hubiera tomado buenas decisiones y no se hubiera precipitado… podría incluso haberse desarrollado al nivel de Messi.
Foto| GiodosSantos





