La Escuela de los Rojinegros del Atlas, siempre se ha caracterizado por ser cantera de buenos porteros, gracias al trabajo del formador de porteros: Raúl Morales, a quien le debemos haber debutado a uno de los guardametas más completos que he visto en el Fútbol Mexicano.
En el Atlas debutaste, ya manifestabas talento en la cancha, te vimos apasionarte infinidad de veces contra Chivas. Recuerdo con mucha alegría que llegaste de un barrio humilde, como lo es Talpita, en Guadalajara, fuimos testigo de tu superación personal.
Cuando llegaste al América; de manera quizás justificada, tomaste actitudes de arrogante, muy soberbio, incluso hasta majadero contra el aficionado contrario a tus colores. Recuerdo infinidades de ocasiones realizaste muchos ademanes ofensivos tuyos hacia nosotros, ahí estuve en la tribuna observándote, desde luego: admire tu calidad como portero.
Llegaste a Chivas; fuimos muy exigentes contigo, nos pareciste sangrón, alzado, creído, tuviste humildad, paciencia, te ganaste el respeto y admiración hacia tu persona, por medio de tu desempeño en la cancha. Exactamente no recuerdo, en que momento llegamos a quererte, no tengo claro el instante preciso que te convertiste en ” San Oswaldo“, gritábamos tu nombre, fuiste mi héroe, mi ídolo, mi ejemplo a seguir.
Del lado rojiblanco te convertiste en nuestro estandarte, cuando llegaste a pelearte en contra de Juan Pablo ” Chato” Rodríguez ( hoy tu compañero en Santos, como lo fue en Chivas) , nos dio coraje cuando Cardozo te metía goles, te humillaba, de verdad; los aficionados a las Chivas estuvimos a tu lado en todo momento.
Lloramos la perdida de tu señor Padre, celebramos contigo la conquista del onceavo campeonato con las Chivas, nos irritamos en contra de Vergara, por haberte dejado salir hacia el Santos Laguna. Sufrimos tu ausencia de la manera que no te imaginas, pensábamos que jamás Luis Michel llenaría ese hueco en la portería.
En el Santos poco a poco te transformaste, siguió tu magia, aunque poco a poco se dispersaba, lo que antes veíamos con sentido del humor ” tus bromas”, ahora lo vemos “mal”, no se exactamente que pasó en aquel Hotel en Chicago, que comenzaste a mostrar indisciplina en la etapa de Erickson.
Oswaldo, siempre te hemos visto como un gran arquero; el mejor de todos los que están en vigencia, pero los años, la vida misma se encarga de muchas cosas, y tú tiempo se esta agotando, no se por que, cosas del Fútbol, no lo se, pero estás todavía en plenitud de la vida misma.
Reclamar la titularidad ante los medios, eso nunca lo debiste hacer, perdiste la humildad, la prudencia que tuviste al inicio de tu ciclo futbolístico, te prestaste cuál “patiño”, ” bufón” para darle gusto al morbo, a las Cámaras amarillentas que están esperando una equivocación de alguien, solamente para vender más diarios impresos.
Esto último que realizaste no es de Futbolistas ejemplares, y tú lo llegaste a ser, tienes un gran talento que Dios te dio y lo echaste a perder, como si fuese algo renovable, desgraciadamente; la vida del futbolista se acaba y después vive de la nostalgia, del recuerdo de aficionados que seguimos añorando al deportista del ayer.
Lo del miércoles, fue una broma que comenzaste, quizás de manera, ingenua, limpia. Te recuerdo que la afición y prensa mexicana, puede ser un “monstruo ” de mil cabezas, son un “circo romano“, donde estamos hambrientos de que la fiera salvaje se coma al culpable por una falta.
Oswaldo, perdona mi atrevimiento, aún te admiro, sigo convencido que eres el mejor portero mexicano, me gustaría que recobrarás la humildad, y vuelvas a ser aquel chico alegre que debutó en el Atlas. Comprendo tu hambre de jugar, tu desesperación, se que en el fondo, debes sentirte impotente por no poder estar con tu Selección Nacional.
La afición espera una disculpa, quizás si en el anonimato, le pides una disculpa a Guillermo Ochoa; ese hecho, te convertiría en alguien grande, mucho más de lo que fuiste como arquero hace 4 años, cuando eras un guardavallas inigualable, nadie era mejor que tú.
Amigo aficionado, todavía le darías una última oportunidad a Oswaldo Sánchez, como portero, sobre todo, como un ser humano, ¿ se la darías?, en lo personal, el autor si se la daría. Ojala lo veamos en el Mundial.
Foto | Esmas





