El futbolista uruguayo suele venir de extracción humilde, muchas veces asiste a los entrenamientos con un par de zapatos de fútbol rotos, además de que no posee los recursos económicos para poder pagar la inscripción para ingresar a alguno de los equipos juveniles, allá en Uruguay.
Este es el caso de Luis Suárez, un jugador que se destaco en el Club Nacional de Uruguay a la edad de 16 años, entrenando con el primer equipo y teniendo como compañero a un conocido de la Afición Mexicana. Sebastián “Loco” Abreu y donde le costó trabajo obtener la titularidad aunque a medida de que las figuras emigran, la opción fue Suárez.
Debutó profesionalmente en el año 2005 ante el Junior de Barranquilla por la Copa Libertadores, al año posterior ganó la Liga con el Nacional, ahí surgió el interés por parte de Visores Holandeses y de manera fortuita lo vieron a él, luego de un cotejo ante el Defensor de Uruguay. Apenas terminó el Torneo de Liga viajó a Holanda, para contratarse con el Groningen de Holanda.
El proceso de adaptación en Holanda es muy complicado. El idioma y sobre todo el clima fueron un factor fundamental, aunque afortunadamente encontró a un compatriota suyo, Bruno Silva, que le auxilio para traducirle las prácticas lo que se tradujo en 10 anotaciones en 29 partidos, lo que provocó que el Ajax de Holanda en el 2007 pretendiera sus servicios, adquiriéndolo por 7.5 millones de Euros.
Es un futbolista que juega muy abierto, hace recorridos de manera vertical, tiene un recorte hacia dentro de manera extraordinaria, juega lo mismo por derecha que por izquierda, posee potencia, fortaleza, habilidad y lo mejor es demasiado es que es inteligente al momento de la definición.
Le falta la definición en el juego aéreo trata de suplirlo con paredes o un remate de volea que sorprende, porque no sabes si va a patear al arco y cuando el defensa busca adivinar un movimiento suyo en la gambeta, Suárez patea al arco o da un pase perfecto para el compañero donde muestra su concepto de fútbol asociación.
Visualizo la delantera charrúa a Diego Forlán y Suárez, así como el relevo táctico de Abreu, donde los Futbolistas Uruguayos, le pueden hacer daño el juego por arriba a México, además de la llegada por las bandas a velocidad.
Uruguay ya se enfrentó en el Mundial de Inglaterra 1966 a México, donde se empató sin goles porque ambos equipos se respetaron demasiado y Trellez en ese entonces, puso la formación de un 4-5-1, donde dejaba a Borja como un ladrón solitario, mientras que los uruguayos hicieron algo muy similar.
Javier Aguirre debe tener en cuenta a este destacado jugador, ya que será un cortejo complicado, con las condiciones del Mundial adversas en el clima, ya que en Sudáfrica habrá invierno y el Seleccionado Tricolor ha tenido sus peores actuaciones cuando el Mundial se juega en el Hemisferio Sur. Un ejemplo a destacar es el Mundial de Argentina en 1978 donde la cancha de Rosario Central fue la sede del gran fracaso Mexicano.
Amigo lector ¿Consideras a Uruguay un rival accesible?, sin duda Uruguay es un rival complicado, menospreciarlo, lo cual podría ser un garrafal error y estoy convencido que ya nos tienen muy estudiados, tácticamente hablando.
Foto | Futbol Lista Digital





